¿Cambio de juego o márketing? Así funciona el sistema de mantenimiento adaptativo de Ducati
La recién lanzada Ducati Desmo450 EDS está a punto de llegar a los concesionarios en apenas unos días, trayendo consigo una característica nunca vista hasta ahora en el mercado del enduro: un sistema de mantenimiento adaptativo basado en algoritmos, encargado de decirte cuánto mantenimiento necesita la moto en función de cómo se está pilotando realmente.
Está diseñado para estimar el estrés del motor a partir de los datos de conducción y ajustar las recomendaciones de mantenimiento en consecuencia. Todo eso suena muy bien y, potencialmente, podría ser una herramienta realmente útil. ¿O es simplemente otro reclamo?
Levantamos el teléfono y llamamos a la sede de Ducati para conocer todos los detalles sobre cómo funciona el sistema, hablando con el director técnico off-road de la marca italiana, Davide Perni, para entender de verdad qué puede hacer el mantenimiento adaptativo y cuáles son sus limitaciones.
Sus inicios en MotoGP
Para empezar, tenemos que remontarnos a 2004, cuando la Comisión de Grande Premios introdujo un límite de nueve motores para todos los equipos de MotoGP. Más tarde, ese límite se redujo a seis motores en 2010, antes de volver a aumentarse a siete para la temporada 2016.
Al limitar el número de motores disponibles durante toda la temporada, fue necesario poner un mayor enfoque en la fiabilidad y la durabilidad. Una de las formas de lograrlo fue medir el estrés de los componentes en una gran variedad de condiciones, antes de aplicar esos resultados a un software capaz de predecir los niveles de desgaste en tiempo real.

Como explica Perni: “Empezamos a trabajar para entender la vida útil del motor no en función del kilometraje, porque 100 km en un circuito generan un nivel de daño diferente en comparación con otro. Es la forma en que usas el motor lo que crea lo que llamamos la ‘acumulación de daño’.
“Cada minuto creas una pequeña cantidad de daño. La magnitud de ese daño depende de la temperatura, las revoluciones del motor y la posición del acelerador. Si contabilizas todo ese daño, llegas al final de la vida útil de algunos componentes. Esta es, de una manera sencilla, la forma en que funciona el algoritmo para nuestro motor de MotoGP [y Superbike]”.
Con la 450, la tarea consistió primero en establecer esos cálculos base de desgaste, antes de construir un algoritmo alrededor de los resultados. El modelo MX, lanzado anteriormente, fue el primero, con el nueve veces Campeón del Mundo de Motocross Tony Cairoli estableciendo las referencias, antes de que el sistema pudiera ajustarse de nuevo para el modelo EDS.
“Para la Desmo450, adaptamos [el sistema de mantenimiento predictivo]. Primero medimos la fatiga que aplicábamos al motor empezando simplemente por medir físicamente el desgaste.
“Cogimos a Tony Cairoli y lo pusimos en pistas por toda Europa. Después tomamos el perfil de su pilotaje y eso forma el perfil de uso de la moto. Cogimos el perfil más estresante y lo replicamos en el banco de pruebas.
“Cada diez horas abríamos el motor y medíamos la dureza de los componentes. Finalmente, alrededor de las 63 horas, vimos que la dureza del pistón caía por debajo de nuestro nivel mínimo, así que paramos ahí. Después añadimos un margen de seguridad para las tolerancias de la producción en masa y redujimos el intervalo de servicio a 45 horas [para la 450 MX].
“Si pilotas como Cairoli, 45 horas es correcto. Si no pilotas como él, puedes cambiar el pistón a las 50, 55 o 60 horas porque el estrés sobre los componentes es menor. Si eres más rápido que él, quizá necesites cambiarlo antes de las 45 horas. El algoritmo trabaja para calcular exactamente el estrés que tu pilotaje está aplicando a los componentes mecánicos”, añadió Perni.

En este punto, merece la pena mencionar que la tecnología, aunque inteligente, en realidad no “monitoriza” el desgaste como tal. No hay sensores especiales calculando la presencia de material de rodamientos o de embrague en el aceite de la moto. Las condiciones de los componentes del motor no se evalúan realmente in situ; la ECU de la moto simplemente calcula lo fuerte que se ha pilotado en función de la apertura del acelerador, la temperatura y el régimen del motor para estimar el estrés acumulado que se está aplicando a los componentes internos.
El sistema envía información a la aplicación para smartphone de Ducati, aconsejando entonces a los propietarios cuándo se requiere realizar el mantenimiento de forma específica para cada usuario. Por lo tanto, si pilotas rápido y fuerte, tu moto te dirá que necesita cariño más a menudo. Si la tratas con suavidad, el sistema alargará los intervalos de servicio más allá de las horas base prescritas en el manual.
No es una solución mágica capaz de detectar todos los posibles problemas, ni tampoco puede detectar problemas de forma temprana. El algoritmo depende de los sensores existentes y no puede responder a problemas derivados de la negligencia.
“Si no montas correctamente el filtro de aire y entra arena, el sistema no puede entender eso”, explicó Perni.
“No hay cámaras ni sensores especiales. Si no compruebas el nivel de aceite y no lo rellenas, el sistema no puede tener eso en consideración.
“Pero si haces el mantenimiento correcto, el sistema es capaz de decirte cuánto puedes alargar los intervalos de servicio”.
Construyendo el algoritmo de la EDS
“Para la 450 EDS, tomamos el mismo algoritmo [que en la MX] y lo trasladamos al mundo del enduro, donde el estrés medio suele ser más bajo, pero diferente. Ampliamos la adquisición de datos porque las condiciones son mucho más variadas”, continuó Perni.
“Hicimos lo mismo que hicimos con Tony Cairoli, pero con Antoine Méo, y lo usamos para calcular el estrés de la misma manera que hicimos para motocross”.
Hablando del Desmo
Mientras hablábamos de mantenimiento, era imposible no abordar la cuestión del Desmo.
No sería descabellado decir que la marca Ducati todavía arrastra cierta reputación de fiabilidad limitada, independientemente de que la actual generación de motos de la firma haya demostrado ser muy sólida.
“Si estamos hablando de la 916 o la 999, sí, en aquel momento era un problema porque la holgura no era estable durante mucho tiempo. Desde entonces, hemos desarrollado la tecnología, [con] diferentes materiales y muchos cálculos CFD. Todo ha mejorado y hoy no tenemos ningún problema de mantenimiento”, añadió Perni.
“En la 450 MX, sugerimos comprobar la holgura cada 45 horas y cambiar el pistón cada 45 horas. Pero tenemos muchas motos en las que no tocamos las holguras hasta las 160 horas de motocross hechas por un piloto profesional. No es un problema, de verdad”.

Entonces, ¿cambia las reglas del juego o no?
A falta de un equipo de monitorización activa, es poco probable que el sistema de mantenimiento adaptativo de Ducati le ahorre a nadie el dolor de cabeza de una gran factura detectando un fallo prematuro antes de que ocurra. Dicho esto, para muchos, especialmente para el cliente menos inclinado hacia la competición, el sistema podría resultar un añadido útil y uno que hace que el precio de 11.245 libras de la moto —o 12.995 dólares en Estados Unidos, unos 11.300 euros al cambio actual— sea un poco más fácil de digerir.
Fotos: Ducati














