Enduro21 prueba la Rieju Aventura Rally 307 y la 307R de competición de Guillem Inglés en el Campeonato de España de Rally TT, una moto muy cercana al modelo estandar, para comprobar si esta pequeña trail es algo más que una cara bonita con estética Dakar.

Hay motos que impresionan por los números. Otras por el tamaño. Y otras, cada vez menos, por lo poco que necesitan para convencerte. La Rieju Aventura Rally 307 pertenece a este último grupo: una trail ligera, sencilla, con depósito grande, ruedas de campo y un precio que obliga a mirarla dos veces.

Fuimos hasta las instalaciones de MotoValley, en La Floresta, Lleida, para probar dos versiones: la Aventura Rally 307 estándar, con decoración negra y gris, y la 307R de Guillem Inglés, con la que está disputando el Campeonato de España de Rally TT. Recién llegada de Galicia, sin tiempo para maquillarla. Una moto de carreras, sí, pero preparada de forma práctica y con muy pocas variaciones respecto a la 307R que puedes comprar en un concesionario.

Lo hicimos, además, de la mano de Jordi Inglés, exdakariano, único piloto español en acabar el Dakar en África en categoría Malle Moto —lo que hoy conocemos como Originals, sin asistencia— y responsable del equipo Massoni Motor Sport. Una de esas voces que siempre merece la pena escuchar en cualquier paddock de enduro o rally-raid y, probablemente junto a su hijo Guillem y August Castellà, diseñador de la moto, las tres personas que más horas han pasado probando y puliendo detalles de este modelo antes de su llegada al mercado.

La idea era sencilla: subirnos sin prejuicios a las dos motos, rodar por pistas, caminos, especiales, senderos —y lo imprescindible de carretera— y comprobar qué sentido tiene realmente esta Rieju. ¿Una pequeña trail con aspecto rally? ¿O simplemente otra moto con look aventurero?

Una pequeña trail con aspecto dakariano

Durante años, el mercado nos ha intentado convencer de que para vivir aventuras hacían falta motos cada vez más grandes, potentes, pesadas y caras. Las maxitrail han crecido hasta convertirse en auténticos transatlánticos de dos ruedas, cargadas de electrónica, pantallas enormes, modos de conducción, defensas, maletas y unas inercias que asustan en cuanto el camino se rompe.

Pero mientras eso ocurría, muchos usuarios seguían buscando algo mucho más simple y llevadero: una moto ligera, fiable, económica, fácil de mantener, con autonomía real y capaz de meterse por pistas sin tener que rezar cada vez que aparece una rodera, una trialera sencilla o un tramo de piedras.

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Ahí es donde la Rieju Aventura Rally 307 cobra sentido. No pretende ser una enduro, ni una trail de gran cilindrada, ni mucho menos una rally factory. Su razón de ser es mucho más práctica: uso diario, escapadas, pistas, rutas ligeras y, con la preparación justa, incluso carreras de rally-raid nacional, como está demostrando Guillem Inglés.

El piloto catalán ha vencido en la categoría Light Trail para motos de menos de 400 cc en las dos primeras citas del Campeonato de España de Rally-Raid 2026, después de finalizar quinto scratch en Cifuentes y séptimo en la primera jornada de A Estrada, donde tomaron parte 120 motos.

A nuestro entender, una trail ligera debe hacer las cosas fáciles: ruedas de 21 y 18 pulgadas, suspensiones con recorrido suficiente, motor sencillo y fácil de mantener, autonomía generosa, peso razonable y una posición de conducción que permita pasar horas sentado, pero también pilotar de pie cuando el camino se complica.

Y lo cierto es que la Rieju Aventura Rally 307 cumple con todo ello. A simple vista tiene estética rally, sí, pero no se queda solo en la apariencia. El depósito de 21 litros, las llantas de 21” y 18”, los 235 mm de recorrido de suspensiones y los 137 kilos declarados en seco la colocan en esa categoría que muchos fabricantes parecen haber olvidado: la de las trail camperas de verdad.

Además, Rieju ofrece un Kit de Potencia dentro de su catálogo Aventura Rally PowerParts, compuesto por CDI de alto rendimiento, filtro de aire de alto caudal y línea completa de escape IXIL. Según la marca, permite ganar 5 CV y, sobre todo, dar más brío al motor, con mejor aceleración, más estirada y un carácter más alegre.

Con motor asiático, pero con carácter propio

La Aventura Rally 307 monta un motor monocilíndrico de cuatro tiempos, 293 cc, refrigeración líquida, 33,5 CV y 27 Nm de par. Es un propulsor fabricado por Loncin y apto para el carnet A2.

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Es fácil caer en la comparación rápida y decir que es “el mismo motor” que utilizan otras motos del fabricante asiático, pero según nos explicaron en Rieju, no es exactamente así. La versión montada por la marca española cuenta con especificaciones propias y diferencias internas respecto a otras aplicaciones de ese bloque, de ahí que alcance esos 33,5 CV.

Sobre el papel, 293 cc pueden sonar a poco. En campo, depende mucho de qué esperes de ella.

Primera sensación: compacta, ligera y sin complicaciones

Nada más subirte a la Rieju Aventura Rally 307, lo primero que transmite es que no estás encima de una moto enorme. Y eso, para nosotros, es una buena noticia.

Se siente compacta, estrecha y bastante ligera. Tiene algo de enduro 250 con depósito grande y cúpula rally. No en prestaciones puras, claro, sino en esa sensación de tenerlo todo cerca: manillar, asiento, mandos, estriberas y tren delantero. No hay que pelearse con ella en parado ni pensar dos veces dónde poner el pie.

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Sentado resulta cómoda desde el primer momento. El asiento, blando y con superficie estriada tipo diamante, evita que te deslices en aceleraciones o frenadas. La posición nos pareció natural y relajada, especialmente para pistear y enlazar tramos. La altura del asiento, de 890 mm, también deja claro que no es una moto especialmente intimidante.

Esa primera impresión es una de sus mejores virtudes: es una moto fácil. Y en el mundo trail, eso se agradece.

Dos versiones, dos personalidades

Probamos primero la versión estándar en un bucle de unos 20 minutos, con una corta sección de carretera y, sobre todo, pistas y caminos. Después lo hicimos por partida doble con la 307 R de Guillem, antes de irnos a MotoValley para rodar con más libertad en especiales, senderos y zonas más rotas de las instalaciones, en su mayoría secas y duras, aunque todavía marcadas por las lluvias del inicio de año.

La versión estándar es dócil, progresiva y fácil de llevar. Nada intimidatoria. Cuenta con chasis de acero de alta resistencia, horquilla invertida de 43 mm y amortiguador progresivo, ambos ajustables en precarga, compresión y extensión, con 235 mm de recorrido. La frenada se confía a un disco wave delantero de 300 mm con pinza de doble pistón y a un disco wave trasero de 240 mm.

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No hay nada especialmente racing en este apartado, pero el conjunto cumple. Permite rodar a buen ritmo sin ir pendiente de gestionar excesos de potencia o las inercias de una montura más pesada. Es una moto pensada para usuarios que quieren salir, hacer kilómetros, meterse en pistas y divertirse sin complicarse la vida.

Los neumáticos mixtos de serie nos sorprendieron gratamente en off-road, aunque no tengan los tacos de una goma de enduro. Eso sí, monta cámara de aire, un punto a tener en cuenta si vas a hacer mucho campo. En ese caso, unos mousses o una solución antipinchazos serían una mejora lógica.

La sorpresa llegó con la moto de carreras de Guillem Inglés. La base es muy cercana a la 307R de mercado, aunque adaptada a la competición y vitaminada con dos de los tres elementos que incluye el kit de potencia. En el caso de la moto de Guillem, por normativa del Campeonato de España de Rally TT, la centralita es la de serie, lo que refuerza todavía más la idea de que no estamos ante un prototipo inalcanzable. Aun así, la diferencia se nota. Y mucho.

La moto de Guillem es más viva, más directa y más racing en sensaciones. El escape IXIL, sin dB killer, aporta mucho al carácter, pero no es solo cuestión de sonido. Las suspensiones más firmes, los neumáticos Michelin Enduro, la postura de carrera y los pequeños ajustes hacen que la 307 R se sienta como una pequeña rally vitaminada, con un punto más africano, más dakariano y, en definitiva, más de carrera.

Una moto que sorprende cuando dejas de mirar la ficha técnica

La Aventura Rally 307 no presume de grandes cifras, suspensiones premium ni electrónica infinita. De hecho, la electrónica es sencilla y se reduce prácticamente al ABS obligatorio, la inyección y una gran pantalla TFT vertical de 7 pulgadas con MirrorLink.

Sin embargo, en cuanto empiezas a enlazar pistas, entiendes por qué está recibiendo buenas críticas entre muchos usuarios. Su gran baza está en el conjunto. Pesa poco para ser una trail, tiene buena autonomía, se mueve bien, es estrecha, gasta poquísimo y no transmite esa sensación de “como tenga que poner un pie aquí, la hemos liado” que sí aparece con muchas adventure grandes.

La potencia es suficiente para el uso que propone. En carretera no es una moto para viajar a ritmos altos ni para adelantar con despreocupación, pero permite rodar sin problema. En pista, en cambio, esos 33,5 CV —más los 5 CV del kit de potencia— tienen más sentido del que parece. Puedes abrir gas con confianza, mantener tracción y jugar con la moto sin que todo ocurra demasiado rápido.

Y cuando el terreno se estrecha o aparecen piedras, roderas y curvas, eso vale mucho más que tener una barbaridad de potencia.

Pistas, caminos y rutas off-road

En pistas y caminos, la Rieju Aventura Rally 307 se siente como en casa. Es estable, fácil de colocar y suficientemente ligera como para cambiar de trayectoria sin tener que hacer demasiada fuerza. No va sobrada de motor ni de suspensiones, pero tampoco lo necesita para rodar a buen ritmo en este tipo de terreno.

La rueda delantera de 21 pulgadas ayuda a leer bien el terreno y la trasera de 18 le da ese punto campero que siempre agradecemos en una trail. No estamos ante una enduro disfrazada, pero sí ante una trail a la que realmente le gusta pisar tierra.

La versión estándar invita a ir cómodo, fluido y sin estrés. La 307R de Guillem, en cambio, te pide más guerra. La respuesta del motor, el sonido del escape, los neumáticos y las suspensiones más firmes hacen que entres antes en modo “dale más gas y no me seas yayo”.

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Ahí se entiende por qué Guillem Inglés la está utilizando en el Campeonato de España de Rally TT con tan pocos cambios. Además de los elementos propios de la 307R (cubrecarter y adhesivos Racing), su moto lleva el portamatrículas trasero recortado, protector de radiador del modelo MR 300 de Rieju para mejorar refrigeración y limpieza con barro, neumáticos Michelin Enduro, adaptación de navegación con roadbook y una reubicación poco ortodoxa de algunos mandos delanteros para ajustar el soporte, mando y tablet de navegacion de DMD 2 para las carreras. También monta puño de gas de la MR 300 y cable de gas del modelo de inyección, elementos que puedes encontrar en el catálogo de Rieju, y una corona trasera ZF 48z, como nos indica Jordi.

No gana por potencia. Gana por sencillez, por ligereza y porque te permite atacar sin miedo a que el peso te pase factura.

Suspensiones: cómodas de serie, más firmes en la moto de carreras

La versión estándar monta suspensiones con 235 mm de recorrido, una cifra interesante para una moto de este precio y planteamiento. En uso trail normal funcionan blandas, cómodas y suficientemente absorbentes. Permiten pistear con confianza si no les pides lo que no son.

Ahora bien, no esperes una horquilla de enduro racing. Si empiezas a saltar, a cargar fuerte delante o a buscar apoyos agresivos, aparecen sus límites. Y es lógico. No estamos hablando de una moto de 10.000 euros ni de una máquina diseñada para hacer cronos o extremas.

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La moto de carreras de Guillem llevaba una puesta a punto más firme. Jordi Inglés nos explicó que habían endurecido la horquilla añadiendo más aceite y trabajando después con los reglajes, principalmente cerrando clics, para adaptar el comportamiento a carrera. Detrás, cuenta con un amortiguador Öhlins que pronto se comercializará, según dicen.

El resultado se nota. La 307R aguanta mejor cuando subes el ritmo y transmite más confianza en frenadas fuertes, cambios de apoyo y zonas rápidas. No convierte la moto en una enduro de competición, pero sí le da ese punto de dureza que necesitas para pedirle algo más.

Frenos, bujes y otros detalles

Los bujes son de aluminio. No es una solución sofisticada con tiradores, pero sí resistente. Y en una moto pensada para viajar y pistear sin miedo, la resistencia vale más que el postureo técnico.

La frenada cumple. En la versión estándar el tacto es suficiente para uso trail. Las pastillas son duras, pensadas para aguantar desgaste. En la moto de Guillem, adaptada para competir, la respuesta era más contundente y reactiva, como corresponde a una preparación de rally donde se le pide más al conjunto.

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La Rieju equipa ABS desconectable. En carretera tiene sentido; en tierra, simplemente sobra. Jordi nos comentó que en competición directamente quitan el fusible para desconectarlo. Para uso trail campero no hace falta ser tan radical: puedes desconectarlo desde el cuadro de mandos y ver en pantalla cuándo está activo y cuándo no.

Neumáticos: mixtos en la estándar y con tacos en la R

Los neumáticos mixtos de la versión estándar nos dejaron mejores sensaciones de lo esperado en pista. Evidentemente, no tienen el agarre de una goma de enduro, pero para un uso real de trail, con asfalto, pistas y caminos, cumplen.

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La moto de Guillem montaba neumáticos Michelin Enduro, mucho más adecuados para uso off-road y competición. La 307R de mercado equipa Michelin Tracker, también de tacos.

La diferencia con los neumáticos mixtos del modelo estándar es evidente: más tracción, más confianza en frenada, más apoyo lateral y más margen cuando el terreno se rompe.

Este es uno de esos puntos en los que el usuario debe ser honesto consigo mismo. Si la moto va a vivir entre carretera y pistas fáciles, los mixtos tienen sentido. Si quieres barro, piedras, arena y senderos, monta neumáticos de enduro de verdad y no te la juegues si no quieres hacer un recto en las frenadas.

Ergonomía: cómoda sentado, algo baja de pie

Sentado, la Rieju Aventura Rally 307 nos pareció muy cómoda. El asiento con funda OneGripper, la posición del manillar y el triángulo asiento-estriberas-manillar están bien resueltos para pasar tiempo sobre la moto y hacer kilómetros.

De pie, la ergonomía no resulta tan natural, al menos para nuestra estatura de 1,80 m. No es un drama, pero unas alzas de manillar ayudarían bastante para pilotar más cómodo en pistas rápidas o tramos técnicos. Es una modificación sencilla, barata y recomendable si vas a usarla mucho fuera del asfalto.

Las estriberas cumplen para un uso campero intenso y la estrechez general de la moto ayuda a moverte sobre ella.

Autonomía: su gran argumento

Uno de los puntos más fuertes de la Rieju Aventura Rally 307 es su depósito de 21 litros. La marca anuncia una autonomía superior a los 500 kilómetros y, después de probarla, la cifra parece perfectamente creíble.

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El consumo se mueve entre 3,5 y 4 litros a los 100 km, dependiendo del ritmo. Es decir, puedes hacer muchos kilómetros sin preocuparte por repostar. En un mundo donde muchas trail ligeras llevan depósitos pequeños y muchas adventure grandes gastan bastante más, esta Rieju ofrece algo muy valioso: libertad real.

Y no hablamos solo de viajar a Marruecos, algo que esta moto también ha hecho con Jordi y Guillem. Hablamos de salir el fin de semana, perderte por pistas, enlazar pueblos, hacer carretera, volver por otro camino y olvidarte casi por completo del nivel de gasolina.

Para una moto con estética y vocación rally, esa autonomía forma parte de su identidad.

Motor y cambio: sencillo, aprovechable y sin dramas

El motor de 293 cc trabaja bien si entiendes qué tipo de moto estás llevando. No esperes la patada explosiva de una 450, pero sí una entrega aprovechable y fácil de dosificar. En la versión estándar todo ocurre de forma suave y controlada. En la versión de carreras de Guillem, el escape, el filtro y la puesta a punto le dan una respuesta más alegre y un carácter más deportivo. Y ojo, que con el CDI seguro que todavía tendría más vida.

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La caja de cambios de seis velocidades acompaña bien para uso trail. No hay que estar constantemente peleándose con ella y permite mantener un ritmo cómodo en pistas si llevas la relación correcta. Eso sí, conviene jugar con marchas algo más cortas teniendo en cuenta la cilindrada. Para competición, obviamente, siempre podrías pedir más empuje, más estirada o más precisión, pero eso sería juzgarla por lo que no pretende ser.

De hecho, según Jordi Inglés, la idea ha sido conservar el máximo posible de la moto de serie y aplicar los cambios mínimos para demostrar de lo que es capaz la 307R prácticamente tal y como sale al mercado. Si le echas un vistazo, verás que han conservado incluso la parte del chasis donde van los reposapiés del pasajero.

Lo mejor del motor es que no cansa. Permite rodar, no exige físicamente y no te mete en problemas si abres gas en mal sitio. En campo, muchas veces, eso es justo lo que necesitas.

Electrónica: la justa, y casi mejor así

La Aventura Rally 307 no entra en la guerra de la electrónica infinita. Y sinceramente, no le hace falta.

Sí equipa una gran pantalla TFT vertical de 7 pulgadas con tecnología MirrorLink, un detalle poco habitual en este rango de precio y que le da un toque moderno, además de práctico. La pantalla encaja muy bien con la estética rally, ofrece información clara y aporta un plus viajero.

No echamos de menos modos de conducción, mapas ni controles de tracción sofisticados. En una moto de esta potencia y enfoque, la mejor electrónica es una entrega de motor controlable y un chasis noble.

Y eso, la Rieju lo tiene.

¿Para quién es esta moto?

Si quieres una moto para el día a día, para escaparte por pistas, viajar ligero, meterte en caminos sin miedo, gastar poco, mantenerla sin arruinarte y, llegado el caso, prepararla para rutas de montaña —gracias a la parrilla trasera para alforjas— o iniciarte en la navegación añadiendo un roadbook, la Rieju Aventura Rally 307 es una opción muy válida que tener en cuenta.

Comparada con una adventure grande es más limitada, claro. Pero en campo es mucho menos intimidante, más fácil de pilotar, más estrecha, más ligera y más lógica. A veces, menos es más.

El veredicto de Enduro21

Nos gustó su concepto. Es una moto honesta, sencilla y con una relación precio-producto muy difícil de discutir.

También nos gustó su ligereza percibida, la autonomía, la comodidad, el enfoque campero real y lo mucho que cambia la moto en configuración de carreras. La unidad de Guillem Inglés demuestra que la base tiene más potencial del que parece.

Y nos gustó especialmente que Rieju se atreva a ofrecer una moto así en un mercado saturado de trail cada vez más grandes, caras y alejadas del usuario que simplemente quiere salir al campo. De hecho, en su línea Travel, la marca ya cuenta con modelos de mayor cilindrada como la Aventura 500 o las Xplora 557 y 707, en versiones Crossover X y Touring S.

A nuestro entender, la ergonomía de pie necesita una revisión o, como mínimo, unas alzas de manillar para pilotos de talla media-alta. Aunque Guillem, que más o menos tiene nuestra misma estatura, nos dijo que prefiere rodar con la configuración de manillar de serie, ya que le permite atacar las curvas con mayor confianza. ¡Para gustos, colores!

Las suspensiones de serie cumplen, pero no están pensadas para un uso agresivo. Los componentes son funcionales y algunos detalles dejan claro que estamos ante una moto de precio contenido.

También conviene tener claro el uso: con neumáticos mixtos y cámaras, la versión estándar es ideal para trail tranquilo; si el plan es hacer mucho off-road, hay margen de mejora con neumáticos y bib mousse de enduro.

Como una “navaja suiza” multiusos

La Rieju Aventura Rally 307 no intenta ser una moto que no es. Y precisamente por eso funciona.

Es una trail ligera, económica, sencilla, con mucha autonomía y suficiente capacidad off-road como para tomársela en serio. La versión estándar es una moto lógica para quien quiere adentrarse en el mundo trail sin gastarse una fortuna. La 307R, y en especial la preparación de Guillem Inglés, demuestra que con pocos cambios —solo con el kit de potencia, por menos de mil euros— puede convertirse en una pequeña rally divertida y, sorprendentemente, capaz.

No es perfecta. Pero es honesta. Y hoy eso vale mucho.

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Salimos de MotoValley con la sensación de que esta Rieju tiene su espacio en el trail tranquilo y en ese usuario que quiere una moto práctica, campera y sin dramas. Mucho más sentido del que algunos querrán reconocer mirando solo la ficha técnica.

Porque al final, una trail no va de tenerlo todo. Va de llevarte a donde quieres ir sin pedir demasiado a cambio. Y la Aventura Rally 307 parece dispuesta a hacerlo.

Preparación de la Rieju Aventura Rally 307R de Guillem Inglés

La unidad de carreras probada por Enduro21 mantenía una base muy cercana a la 307R de mercado, con una preparación sencilla pero efectiva para el Campeonato de España de Rally TT:

  • Escape IXIL sin dB killer
  • Filtro de aire específico
  • Centralita de serie (por normativa del campeonato)
  • Neumáticos Michelin Enduro
  • Suspensiones más firmes, con más aceite en la horquilla, trabajo de reglajes y amortiguador Öhlins
  • Funda asiento One Gripper
  • Soporte, mando y tablet de navegación DMD 2
  • Corona trasera ZF 48z
  • Puño de gas MR 300 y cable del modelo de inyección
  • Adaptación de frenada para competición
  • Portamatrículas trasero recortado
  • Protector de radiador del modelo Rieju MR 300
  • Araña, roadbook y piña de navegación
  • Reubicación de mandos delanteros por la instalación del sistema de navegación

Lo interesante es que la preparación no convierte la moto en algo inalcanzable. No hablamos de una transformación carísima ni de un prototipo. Precisamente ahí está parte de su gracia: la base permite evolucionar sin perder la sencillez del conjunto.

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Ficha técnica Rieju Aventura Rally 307R

  • Motor: monocilíndrico 4T, refrigeración líquida
  • Cilindrada: 293 cc
  • Potencia: 33,5 CV
  • Par: 27 Nm
  • Carnet: A2
  • Alimentación: inyección electrónica
  • Cambio: 6 velocidades
  • Depósito: 21 litros
  • Autonomía declarada: más de 500 km
  • Consumo aproximado: 3,5-4 l/100 km
  • Rueda delantera: 21 pulgadas
  • Rueda trasera: 18 pulgadas
  • Recorrido de suspensiones: 235 mm
  • Altura del asiento: 890 mm
  • Peso declarado: 137 kg en seco
  • Pantalla: TFT vertical de 7 pulgadas con MirrorLink
  • ABS: desconectable

Precios: 

  • Rieju Aventura Rally 307: 4.649 euros 
  • Rieju Aventura Rally 307R: 5.099 euros
  • Kit de potencia (CDI, línea de escape IXIL y filtro): 950 euros

 

Prueba realizada por Enduro21 en MotoValley, La Floresta (Lleida), en colaboración con Jordi y Guillem Inglés / Massoni Motor Sport.

 

Fotos: Nicki Martínez + Jordi Inglés